M&M Entre Motos y Montañas

Etiquetas

, , , , , , , , , ,

Cuando pasa el tiempo, y dejas de ver los kilómetros, cuando dejas de querer impresionar, cuando eres realmente autentico contigo mismo, tanto en tus acciones como en lo que has dicho, cuando no importa si la ruta esta lejos o cerca de casa, no importa si son miles de km o solo una salida dominguera, cuando te das cuenta que las marcas y todo alrededor solo es vanidad, y que lo único que importa es el espíritu de lo que haces, ahí es cuando realmente encuentras lo que verdaderamente importa.

Pasa el tiempo y nosotros cambiamos, evolucionamos, nos afianzamos, seguimos en este interminable pasar de los días, siempre relativo, siempre a disposición del tiempo. Cosa curiosa el tiempo, a veces un momento es un abrir y cerrar de ojos, a veces una eternidad. Mientras viajo en moto el tiempo tiende a ser ambas cosas, pasa rápido porque lo disfruto, y a la vez, pasa lento para llegar a donde planeo.

Este año, me he dado a la tarea de cumplir una de mis metas de cuando era un niño, una simple tarea, con implicaciones grandes: Subir montañas, sencillo en el papel, no tan sencillo en la realidad.
Me explico, siendo un novel en el montañismo he tenido que aprender desde cero prácticamente todo, y es fecha en que claro, sigo siendo novato y por lo mismo tengo que tener mas precauciones aun. Continuando con la idea, en este periodo de tiempo que he pasado en las montañas, me he dado cuenta de una similitud con el motociclismo, el tiempo pasa de manera diferente, puedes tener todo el día para hacer lo planeado, pero antes de que te des cuenta, ya pasaron 3 horas, y sin embargo, el tiempo parece que esta detenido, curioso que ambas actividades tienen esa similitud.

La historia comienza en la anécdota contada AQUÌ, pero mas allá de eso, quiero contarles un poco de lo que he estado haciendo estos últimos meses, las metas son claras, combinar dos actividades consideradas de riesgo, Montañismo, y Motociclismo. Todo un reto sobre todo si consideramos como se practican ambas disciplinas. Ambas son desgastantes de diferente forma, en ambas te cansas, y por supuesto ambas tienen sus diferentes situaciones muy particulares, y debo decir que no ha sido poco el quebradero de cabeza para poder solventar ambas actividades.

Paso a paso

Desde saber que equipo elegir, ya que ambas disciplinas requieren materiales específicos, planear dos rutas, una por carretera y otra siendo la montaña, el tener que malabarear con las cosas en un espacio tan reducido como es la moto. Sigue leyendo

De Montañas y Sueños de Niño

Etiquetas

, , , , ,

Recuerdo una época cuando era niño, tal vez unos 6 años, o tal vez 8, incluso podría decir 10, no lo recuerdo muy bien, siempre he sido malo con las fechas, lo que si recuerdo es la repetición de una palabra constantemente, Everest. Incesantemente traía en mi mente aquella montaña, no estoy muy seguro del porqué, solo sé que era una fascinación por aquella la montaña más grande del mundo. Recuerdo que consumía ávidamente cualquier información acerca de ella, mapas, información, lo que cayera en mis manos, que a decir, era poco, en aquellos tiempos previos al Internet y a la masificación de la información era complicado conseguir algo fuera de los medios comunes, que eran revistas y libros.

Monte Everest

Monte Everest

Imaginaba aquellos cortos relatos, escasos párrafos de aventureros escalando grandes montañas, como algo fuera de este mundo, prácticamente no había diferencia entre viaje al centro de la tierra de Julio Verne con la crónica de Carlos Carsorio ascendiendo el Everest. Tanto así, en mi mente subir una montaña eran tan imposible como ir al espacio, en mi mente infantil, hacer cima en una montaña siempre nevada requeriría una expedición titánica, semanas de planeación y ejecución, equipo muy caro y especializado, y bueno, conforme fui creciendo me di cuenta que no es tanto así, y que a la vez, sí que tenía razón, depende la montaña. Sigue leyendo

Oaxaca, su Comida y Algo Acerca de Motos y Baja cc

Etiquetas

, , , , , , , , ,

Corre Agosto 2017, se viene nuevamente el cumple de “N”, por supuesto que ya sé que vamos a hacer, gustosos como somos de buen comer, del sazón mexicano, N del sazón de “pueblo”, me parece que es bastante claro que hay que hacer. Toma ruta y enfílate a Oaxaca una de las capitales del sabor y culturales de México.

Le doy aviso a N, – sabes que amor? Vamos a ir a probar molito Oaxaqueño… a Oaxaca como ves?-, -¿ de verdad?! :O Vamos!

Y así inicio ésta ruta de degustación.

Salimos el mero día del cumpleaños, enfilamos en la Fiel Yamaha FZ (150cc), cargada con alforjas y maletero de 40 L, siendo todavía de noche, vamos a la salida de la CDMX con dirección Puebla, sin problema, nada de tráfico, único incidente, una camioneta de sabritas dejo escapar alguna especie de tierra fangosa y ensucia toda mi mica y el faro de la moto, no hay problema llevo agua embotellada los limpio y todavía obscuro iniciamos la subida que atraviesa la sierra del Iztaccíhuatl, con el sol apenas tímidamente queriendo cambiar el color del cielo de negro a morado, nos detenemos en un Oxxo, desayunamos algo, (probablemente comimos después algo más, pero no recuerdo). Y seguimos adelante.

Pasamos Puebla por el según piso que construyeron, y sin retraso, llegamos a la caseta de Amozoc, PUM!, una neblina endemoniada se nos presenta, varios kms de densa neblina representa un pequeño problema, yo uso lentes, y mi casco no trae Pinlock, ups! Lentes empañados, con visera empañada, no es una buena combinación, sé que la neblina no puede durar tanto, pero aun así me orillo, prendo la cámara para grabar el momento, me quito los lentes y abro la visera, N lleva el mismo problema, además de que va con el frio a todo lo que da, iniciamos el avance y como si fuera lluvia mi cara se empapa en cuestión de segundos, ni modo, así es esto, kms al frente el banco de neblina se disipa y da  paso a un sol radiante que son su calor nos reconforta, tomamos la desviación hacia Oaxaca y un poco más adelante nos detenemos en una gasolinera a recobrar el calor perdido por la neblina. A lo lejos vemos al pico de Orizaba blanco como debe de ser.

Sigue leyendo

De ida y de vuelta “The Fellowship of the wheel” / Durango Pt. 3

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , ,

La comunidad de la Rueda

La comunidad de la Rueda

Primera parte del relato AQUÍ
Segunda parte del relato AQUÍ

“There and Back Again” escribía Bilbo en su libro, Frodo lo contemplaba, y sin sospecharlo, él escribió su propia historia. Frodo en su infancia soñaba con viajes épicos, llevado por las letras y cuentos de su tío, tomaba parte de la historia de la misma forma en que nosotros lo hacemos al leer. Nosotros como lectores somos transportados y en ocasiones, quisiéramos una historia del tipo que estamos leyendo, y muchas veces no sabemos que lo estamos viviendo, claro, sin la fantasía, pero con algo mejor, la realidad. Los viajes épicos son los que se dan en la tierra, es cuando te sientes seguro y sabes que podrás con todo lo que se venga ese día, es cuando decides bajarte de los hombros de gigantes y empezar a escribir tu propia historia, es en ese momento en que viene el salto.

Mañana del día 3, despierto lentamente.
-demonios, ¿qué hora es?-
Mas tarde lo que debería ser, eso es algo seguro.
-mmm… recuerdo que Omar y Erick fueron a darse un chapuzón al mar, no se quedaron con las ganas, ¿y yo?-
Aquí en la habitación tratando de recuperarme, de estos dos días de viaje excelso
-joder, ¿la edad empieza a pesar?, pero si solo tengo 31 años! Estoy en la flor de la edad, mmm ok prescindiré de aventarme al mar, peeeero, si quiero mojarme los pies en el pacifico por unos minutos-

En el mar la vida es…

En el mar la vida es…

Bajo a la playa y me encuentro con la Gloria, el mar, bendito pacifico con su agua azul y sus amaneceres y atardeceres de postal. Mis compañeros ya se están preparando para salir, y yo sigo chapuzando cual caracol todavía en la playa, tomo autorretratos, veo a la distancia a Zolin y Almighty en su habitación, ya casi listos me supongo, ellos son los que en teoría iban a salir más temprano. Omar y Eric ya subieron a la habitación, así que haciendo las cuentas, yo soy el que saldrá más tarde. Trato de disfrutar lo más que puedo este breve lapso de calma en un día que será dominado por la prisa. Sigue leyendo

Negocios Inconclusos / Durango 16 Pt. 2

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

El casco esconde sentimientos que no pueden ser entendidos
– Ayrton Senna

PRIMERA PARTE EL RELATO: AQUÍ 

TERCERA PARTE DEL RELATO: AQUÍ

La resaca de casi un año de historia se hace presente al momento de escribir estas líneas, muchos detalles se olvidan con el paso del tiempo, y sin embargo lo que quedan son tan vividos como si hubieran sucedido ayer, muchas historias cortas quedan en el tintero, o quedan guardadas en la memoria. Intrascendentes para los demás, pero que son las que hacen especial cada salida.

A un casi un año, tratar de escribir las sensaciones y los paisajes se vuelven una situación casi imposible, queda en la cabeza llenar huecos, revivir situaciones, y muchas veces vagamente solo hay sensaciones. Así que si repentinamente notan ésto, no se alarmen, es solo un relato de cómo lo viví, no una descripción minuto a minuto. Pero nada es imposible, así que comencemos.

Me despierto en el hotel muy cansado, cómo y en qué momento me dormí no supe, lo único que sé es que fue un sueño reparador, de esos que pocas noches al año se tienen en esta vida ajetreada, quiero dormir más, pero ver a mis compañeros ya de pie y comenzando con todo el día, me anima. La noche anterior quedaba pendiente revivir la moto de Mr. Fusibles… digo Almighty, checar la llanta de Zolin (de su moto, no de él) y varias pequeñeces. Al salir hacia donde están las motos, veo con gusto que al parecer los arreglos no son tan graves, y que todos podremos continuar sin problema alguno. Solucionados todos los asuntos, procedemos a prepararnos para la ruta porque esto de motorutear es una cuestión de disfraces, parte que mi lado Friki disfruta bastante, Y como bien dijo Ayrton Senna – El casco esconde sentimientos que no pueden ser entendidos-. Ponerme el casco es una de mis partes favoritas, hay algo en el ponérmelo, nada se compara a la sensación del casco.

Preparándonos para Salir

Preparándonos para Salir

Sigue leyendo