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Corre Agosto 2017, se viene nuevamente el cumple de “N”, por supuesto que ya sé que vamos a hacer, gustosos como somos de buen comer, del sazón mexicano, N del sazón de “pueblo”, me parece que es bastante claro que hay que hacer. Toma ruta y enfílate a Oaxaca una de las capitales del sabor y culturales de México.

Le doy aviso a N, – sabes que amor? Vamos a ir a probar molito Oaxaqueño… a Oaxaca como ves?-, -¿ de verdad?! :O Vamos!

Y así inicio ésta ruta de degustación.

Salimos el mero día del cumpleaños, enfilamos en la Fiel Yamaha FZ (150cc), cargada con alforjas y maletero de 40 L, siendo todavía de noche, vamos a la salida de la CDMX con dirección Puebla, sin problema, nada de tráfico, único incidente, una camioneta de sabritas dejo escapar alguna especie de tierra fangosa y ensucia toda mi mica y el faro de la moto, no hay problema llevo agua embotellada los limpio y todavía obscuro iniciamos la subida que atraviesa la sierra del Iztaccíhuatl, con el sol apenas tímidamente queriendo cambiar el color del cielo de negro a morado, nos detenemos en un Oxxo, desayunamos algo, (probablemente comimos después algo más, pero no recuerdo). Y seguimos adelante.

Pasamos Puebla por el según piso que construyeron, y sin retraso, llegamos a la caseta de Amozoc, PUM!, una neblina endemoniada se nos presenta, varios kms de densa neblina representa un pequeño problema, yo uso lentes, y mi casco no trae Pinlock, ups! Lentes empañados, con visera empañada, no es una buena combinación, sé que la neblina no puede durar tanto, pero aun así me orillo, prendo la cámara para grabar el momento, me quito los lentes y abro la visera, N lleva el mismo problema, además de que va con el frio a todo lo que da, iniciamos el avance y como si fuera lluvia mi cara se empapa en cuestión de segundos, ni modo, así es esto, kms al frente el banco de neblina se disipa y da  paso a un sol radiante que son su calor nos reconforta, tomamos la desviación hacia Oaxaca y un poco más adelante nos detenemos en una gasolinera a recobrar el calor perdido por la neblina. A lo lejos vemos al pico de Orizaba blanco como debe de ser.

Pico de Orizaba a la Distancia

Continuamos comiendo km, llevamos un buen tiempo, el clima es intermitente, nubes, sol, nublado completo, sol y nubes, tememos que nos llueva, pero nunca paso.
Repentinamente veo la barrera de montañas a mi derecha y recuerdo la vez anterior que ya había pasado por ahí hace muchos años, le comento a N, esa es la Sierra madre del Sur, y vamos a atravesarla, ella solo asiente y me dice que continuemos, viene disfrutado mucho la carretera, que ha consistido en prácticamente rectas. Doblamos a la derecha según nos lleva la carretera y comenzamos a subir, sube y baja la motito siendo castigada por su cruel dueño que la lleva a distancias para la que no fue diseñada pero que seguro puede lograrlas, cargada con cuanta cosa pensamos que sería útil y aun así, la moto no rechista, su consumo se mantiene perfecto, un “Flawless” (victory!) concisos 45 km /Litro, puuts ni en mis sueños hubiera imaginado que me iba a dar ese consumo, y menos a las velocidades a la que la llevo, vamos a 70-80 km/h subidas, bajadas, 110 km/h.

Entramos de lleno a la Sierra, nuevamente las montañas y sus espectaculares curvas, su buena carretera, el clima templado, hacen que todo vaya siendo agradable. Nos detenemos en un punto para intentar capturar la belleza por la cual estamos rodeados.

Sierra Madre del Sur

Detengámonos un momento

A la distancia la motito fiel esperando

Pasando la catarsis, continuamos, sé que ahora no estamos muy lejos, pero ya van varias horas que estamos arriba de la moto, procuro ir a un paso constante, vamos pasando por los valles que hay en la cuenca, pasamos por una zona completamente deforestada, horrible que parece tiradero, no lo es, simplemente era sierra convertida en tierra árida, sin vida, posteriormente nos dicen que se llama “El escorial”. Contrastando con los paisajes que dejamos atrás. Más adelante llegamos a una zona donde la tierra es roja, los cerros de este valle se tornan rojizos y esto me llama la atención, me gustaría bajar la velocidad pero ya va siendo hora de la comida así que sin más, acelerador a fondo hasta que finalmente vemos el letrero, Oaxaca, Bienvenidos.

Llegando a Oaxaca, están arreglando una sección de la carretera, bajo el pie y CUAC! Se hunde en el barro completamente, bueno así es esto. Llegamos al hotel donde nos quedaremos el resto del viaje, Hotel del Marquesado, los precios exhibidos difieren un poco de los precios en línea, pero no importa, tiene estacionamiento justo al lado, un mercado a unas calles, no esta tan céntrico, pero muy bien cuidado y limpio, el personal muy amable nos orienta en nuestra estancia, nos ayudan a establecernos, y ahora sí, vamos por Mole!

Visitamos un tradicional mercado, enchiladas de mole con pollo de rigor, no sé, si era el hambre, o de verdad estaban muy buenas. Y así inicio nuestro recorrido y estancia en Oaxaca. Mucha caminada, mucho téjate, buñuelos, Mitla, moles, caldos, Monte Alban, chocolates, mas téjate, Hierve el agua, tacos (sí, no podían faltar), tasajo, la Zona Centro, tamales (sí, oaxaqueños auténticos xD), mezcal, el Tule, etc etc etc.

No quiero hacer parada en todo lo que hay que hacer en Oaxaca, lo turístico y lo no tan turístico, es una oferta de cosas de cultura y de actividades muy extensa, eso se lo dejo a las paginas especializadas, lo único que sé es que comimos muy bien y nos la pasamos excelente, conocimos a unos Italianos con los que nos la pasamos bastante bien porque compartían mucho de nuestra forma de pensar.

Dejo unas imágenes solo de forma ilustrativa.

Templo de Santo Domingo de Guzmán

El Arbol del Tule, en la foto no se ve tan impresionante

Tejido Artesanal

Aquí Inicia el proceso del Mezcal

Mezcal Primigenio siendo cocido

Los grabados de Mitla

Quien es ese que anda ahí?

Agaves en la cuenca de Oaxaca

Un Tejate o que? te vas a fresear?

Hierve el Agua

Meditación omm omm, ñam ñam, mas tejaaate

Monte Albán

Dani Baán / Yucucúi

Hasta el día de nuestro regreso, nos habíamos salvado de la lluvia, justo en ese momento estaba el Huracán Harvey afectando parte del territorio nacional. Esperando lo mejor, y con un cielo indeciso, partimos de la ciudad. Iniciamos el recorrido bastante bien, alcanzando buenas velocidades, y con el firme pensamiento de llegar antes de medianoche a la CDMX, antes del viaje había instalado un foco LED de 4000 Lm a la moto y había sido previamente probado en carretera con obscuridad, y muy sorprendentemente ese foco no me hacia extrañar las exploradoras de la pulsar NS, así que con la seguridad de ir bastante bien iluminado, a paso firme nos internamos nuevamente en la sierra ya entrada la tarde. Fue justo en ese momento cuando con distancia avistamos lo que temíamos, lluvia, intensa, tormenta, una cortina gris que desaparecía todo atrás de ella como si se los tragase, nos apuramos a ponernos los impermeables, cuando la tormenta decidió caernos encima, no importa alcanzamos a hacer lo nuestro.

Algunos motoristas, no ruedan cuando llueve, algunos lo sufren, otros lo disfrutan, en este caso todo era irrelevante, solo había una opción, todo palante’!. No podíamos quedarnos a media carretera sin refugio y con una tormenta que no sabíamos cuando pasaría, así que extremando precauciones continuamos, voy avanzando y veo como los ríos y cascadas de las laderas que pasamos hacen caer el agua en el asfalto, pienso en el “aquaplaning” y cómo evitarlo, voy concentrado, veo los rayos caer a la distancia, noto como no se observa nada en los alrededores más que la cortina gris de lluvia, y poco a poco, la tormenta va pasando, siento la moto pesada, pero claro, vamos de subida, y la pobre está sacando las tripas, fiel como es ella, responde lo mejor que puede, el impermeable sin duda es una bendición, pasa la lluvia, mas no definitivamente. Se despeja, sale el sol reluce nuevamente sobre los vastos campos Oaxaqueños, los valles se ven verdes y todo huele a tierra mojada, un paraíso, a la distancia, una mortaja negra con rayos y centellas, no hay que cantar victoria, y sigamos para afrontar la situación, N está conmigo en todo, me apoya y no se echa para atrás, ella ya sabe de los menesteres del camino. La lluvia se cierne sobre nosotros, pero vuelve a pasar, hasta que más adelante, nuevamente vemos aquellos montes tan característicos de la Sierra Madre. Decidimos detenernos un momento con N, nos quitamos los impermeables, hace rato que no llueve, lugar escénico, fotos obligadas, descanso rápido y a continuar.

Iluminada por la creación

La tarde cae, y el ambiente se torna nostálgico, los rayos del sol comienzan a pegar en las montañas rojizas de la sierra dándonos un espectáculo inolvidable, la sierra a la distancia pareciera como si se incendiara con la luz, el aire tibio nos reconforta y ya más tranquilos, sabiendo que dejamos la sierra tras continuamos, hacemos una parda técnica en alguna caseta donde un señor se nos acerca y nos hace las típicas preguntas cuando viajas en moto, y más en baja cc, “¿A dónde van? ¿Apoco si llega? ¡Esta canijo!”, y cosas así.

hellou :B

Estamos cerca de Puebla, tenemos los últimos tonos de luz en el cielo, y nuevamente comienza un chipi chipi que no se va, es hora de ponernos los impermeables de nuevo, esta vez la lluvia no cedió, no se fue un momento, nos acompañó desde la frontera de Oaxaca y Puebla, hasta la CDMX, esto alentó mucho la marcha, sobre Amozoc, nos detenemos a comer algo avisar y descansar unos momentos. N ya se ve claramente fastidiada, no la culpo, yo como conductor todavía tengo más razones para estar avispado, ella como acompañante también la tiene difícil, pero no hay más, tenemos que llegar hoy. Con una lluvia mucho más benevolente, decido acelerar un poco el paso, Pasamos Puebla con prontitud y cuando comienza la sierra del Iztaccíhuatl, ya me siento como en casa. Realmente no recuerdo que haya ocurrido algo de importancia en el resto del viaje, solo sé que llegamos con bien a casa, molidos por el viaje, pero con memorias que se quedaran con nosotros toda la vida.

Y así fue que ocurrió un viaje que originalmente fue pensando para ir a comer comida autentica Oaxaqueña y que resulto en el enamoramiento de esa tierra rica en Cultura.

Así pues mis parceros, los dejo por esta ocasión. Cheers!

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