Clima de Alta Montaña VS 153cc

A veces creo que rodamos por rodar, a veces por alguna causa, por pasarla bien, porque nos gusta, por pasatiempo, o por cualquier razón que nos sea válida, en esta ocasión yo ruedo para recuperarme.

Hace no mucho tuve un incidente bastante fuerte en la moto, no lo compartí con todos, no estoy muy seguro de porque no lo hice, solo sé que en ese momento no lo hice, afortunadamente salí muy bien librado (tremendamente bien librado), pero quedo en mi un remanente de miedo, alguna parte del cerebro que queda con el reflejo de lo que fue, y está muy activa, he ido poco a poco superándolo, un poco por obligación ya que la moto es mi medio de transporte de diario, y otro tanto porque el motociclismo ya está impregnado en mí.

Y es que este relato tiene dos orígenes, uno, el mencionado accidente, y el otro,  donde parafraseándome a mí mismo, sucede que tengo “la necesidad de salir más lejos, de retarme, de llegar a donde no he llegado”, y una atracción muy marcada por las montañas. Condición que he tenido desde que tengo memoria, tengo recuerdos de pequeño, en donde libro de geografía que agarraba me iba directo a la sección orográfica, y contrario a lo que sucede con tantas cosas que nos gustan y después desaparecen desplazadas por otros gustos, este ha permanecido. Desde hace unos meses, había localizado un punto en el Volcán Iztaccíhuatl, que me gusto para visitar, está en la ruta de ascenso a la cima, es el camino que le llaman “camino por los portillos”, y consiste en un ascenso pasando por varios puntos conocidos precisamente como “portillos”, técnicamente en el alpinismo es la ruta fácil para la cima (mas info del ascenso, aquí ).. El punto al que yo quería llegar es el primer portillo, (click al mapa, aquí) a una altura de 4260 m. sabía que tenía que llegar primero al punto conocido como “la joyita” que está a 9 km del paso de Cortés a una altura de 3900m (Datos tomados de aquí ). (Muchos Links, aquí… en este post xD).

FZ16 Lista para lo que viene

Llegar a la joyita… “creo que es sencillo”, pensé, la ruta al primer portillo, la desconozco, no se la inclinación ni el estado, pero solo hay una forma de saber si puedo llegar, y esa forma es, haciéndolo. Contemplo el hecho de que tal vez en algún punto tenga que dejar la moto y llegar a pie, “espero que no sea mucho”, pienso para mis adentros, la poca experiencia que tengo en el trekking me indica que siempre es más complicado de lo que se ve, sin embargo confió en que por ser el primer punto hacia la cima debe ser relativamente fácil de alcanzar.

Pongo fecha (entre semana para variar), toda la semana ha estado lloviendo con mucha intensidad, eso me preocupa un poco pensando en que la ruta voy a meterme a la tierra, espero no esté muy lodoso ya que en mi anterior experiencia en la tierra (post, aquí) sufrí un recargón lateral de moto (jaja). Llegado el día, el cielo se encuentra nublado, no llovió en la noche, o por lo menos no aquí en la Ciudad de México, sin embargo se veía muy nublado, el pronóstico decía que despejaría para la tarde, veremos. Procedo al ritual de ponerse el equipo completo, dice el buen Zolin “TEETET” (todo el equipo, todo el tiempo). Tengo estudiada la ruta lo mejor que puedo. El miedo subyacente que está en mí, hace que me sienta intranquilo, a la expectativa, desde el accidente solo he usado la moto para los menesteres del día a día, nada de carretera ni de salidas, menos aventuras, de igual forma sé que la única manera de quitarme ese miedo es enfrentándolo, y es lo que hare el día de hoy.

No salgo tan temprano como acostumbro, la ruta es corta, de hecho me di buen tiempo para todo, desayuno completo (chocomilk incluido jaja), revisar todos los puntos de la moto, y a darle. El cielo amenaza en estos primeros kilómetros, salgo rápidamente de la ciudad por la carretera a Oaxtepec y de ahí tomo la desviación a Amecameca, paso varios pueblos y toda la carretera está sin problema, no es muy usada, ya que para llegar a esos pueblos generalmente se usa la carretera de pago, de echo la noto un poco más desolada que de costumbre, tal vez será por ser un día entre semana.

Solitario

Paso sin problema Juchitepec tomo hacia Amecameca y de ahí por fin la carretera que me lleva al paso de Cortés, comienza una subida que va a durar pocos kilómetros pero que me está agradando bastante, una carretera sinuosa con olor a pino fresco, a tierra húmeda, donde el frio se comienza a sentir, y no es para menos, al ver hacia el horizonte, entiéndase al frente y hacia arriba porque ya estamos a las faldas del volcán, no alcanzo a distinguir la cima, solo veo que las nubes se vuelven densas y grises, amenazan con lluvia, pienso por un momento ponerme el impermeable, pero decido seguir, al camino se hace muy estrecho mientras subo, la calma me rodea, solo alcanzo a escuchar el ruido ronroneante de mi motor y el viento en el casco, mientras el clima sigue enfriando, entro a una sección de curvas relativamente cerradas, donde no se puede ver más que la montaña subiendo, rodeado de árboles que crecen en todo lo largo de las barrancas cortas y pronunciadas,  me siento ligeramente inquieto, pero a la vez sé que voy bien, a mi ritmo sin presiones, no he visto más que un par de carros por lo cual puedo andar lo suficientemente holgado en mi conducción, eso sí, sin perder nunca la concentración o caer en confianzas. Mi nariz ya está bastante fría y ya vengo moqueando, aun a pesar de que traigo varias capas de ropa, incluida la chamarra que es water y Windproof, el frio me está calando, el goteo de la nariz hace que me detenga para limpiarla y de paso tomar unas fotos.

Nubes a las Faldas del Volcán

Siempre Fiel

Todos Podemos Rodar, la diferencia esta en como lo hacemos

Continúo con el ascenso, y llego a una sección donde sospecho que ya estoy bastante cerca del paso, la carretera ya no esta tan inclinada y se deja ver por momentos un paisaje más abierto, sin embargo estoy dentro de las nubes que había visto más abajo, por momentos estas nubes se tornan muy densas y por momentos se despeja un poco dándome visibilidad de lo que me rodea, aprovecho uno de estos momentos para volver a tomar unas fotos. Siempre que paso por neblina, me recuerda al juego de Silent Hill jaja (si no lo jugaron no tuvieron infancia/adolescencia ). No sé qué tan cerca esté, pero sé que voy disfrutando al máximo esta carretera en mi bien querida Yamaha FZ16, dicen que hay motos con mejor tecnología, que hay motos con mejor desempeño, que incluso en su segmento puede no ser la mejor (ja! Ilusos, la FZ es amo y señor del segmento 150cc), se dicen muchas cosas, para mí lo importante es que me ha sido una moto increíblemente fiel y nunca ha fallado a pesar de todas las cosas que ha vivido conmigo (inserte comercial de Yamaha… aquí xD ).

FZ16 Imparable

Silent Hill? efectivamente estoy en una Hill... y esta muy callado...

Ya casi llegamos

Pasando este trecho de nubes, pasa algo que no pensé que sucedería, comienza a despejarse, al parecer la altura de las nubes no es suficiente para llegar hasta la cima, y entre espacios de nubosidad y claros de cielo azul sin darme cuenta y casi sorprendiéndome llego al Paso de Cortés, de ser por mí me hubiera seguido en esa carretera a la que ya le tenía agarrado gusto, pero una barrera me impide el paso, y con mucha razón, el Popocatépetl entro en actividad en 1994 y la carretera hacia el refugio alpino de Tlamacas está cerrado.

Bueno, pensé, llegue al primer punto, ahora según investigue, tengo que registrarme para poder subir hacia el volcán. Entré al albergue, donde la sala es muy sencilla (y venden papas :V ), al parecer yo era el único turista, toda la demás gente que observe eran trabajadores, me dieron a llenar una hoja con todos los datos pertinentes, líder de expedición (yo), cuantos miembros eran (solo yo), cuantos días se planeaba la expedición (espero que solo sea este xD), contactos, etc. Pago de $30.50 y me dieron un brazalete naranja que me daba acceso al parque nacional.

Alternancia de Nubes y Claros

Espectacular fondo

Parque Nacional "Izta"

Los Rayos UV pegan duro, mis lentes nunca se ponen así de obscuros e_é

Allá vamos, con un relato de Altura... literal

Vista desde el Paso de Cortés, en vivo es mas impresionante por la verdadera dimensión del Volcán

Tomo la moto y me enfilo al camino que me llevara a mi meta, observo que un cúmulo de nubes anda muy cerca del “Izta” por un momento pienso en si me las encontraré, el clima de montaña es impredecible, cavilo un momento en ello, pero mi decisión es irrevocable, ya llegue hasta aquí, y no dejare que el miedo y la incertidumbre tomen poder en mi mente, vine a superarlos y así lo hare. El señor que guarda la entrada al parque muy amablemente me abre la barrera y entro con decisión al camino de terracería que tengo enfrente. Inicialmente el camino está muy plano, voy avanzando a buen paso, noto que en la terracería, gran parte consta de un fino polvo obscuro, se perfectamente qué es ese polvo, cenizas, parece que todo el camino está cubierto de ceniza, no le doy mucha importancia hasta que la moto empieza a colear por su causa, es cuando decido bajar un poco el ritmo  después de un par de sustos menores, la lección acerca de cómo frenar en tierra está bien aprendida, y esta vez no freno para evitar caída, más bien intento estabilizar la moto y continuar, aun así se que no estoy exento de una caída . Al mismo tiempo, noto que comienza a nublarse, conforme me acerco a la montaña las nubes parecen cernirse sobre mí, el frio una vez más hace aparición, el ambiente se torna húmedo y un ligero viento comienza a sentirse.

Esos Paisajes que te atrapan

Aquí casual en tierra con llantas (y moto) de asfalto

Rodadas de Altura

Tierrita inofensiva

mmm... esas nubes

Así mismo, el camino se está volviendo cada vez un poco más feo, hay hoyos que son ya grandes, y más piedras sueltas, también noto un progresivo cambio en el suelo, ya casi no hay ceniza, en cambio está ganando terreno un fino lodo semi-seco, pero yo continuo con decisión, poco más adelante, alcanzo a distinguir el Observatorio Atmosférico Altzomoni,  de la UNAM y casi al lado el refugio alpino del mismo nombre (ya ubicados en los 4025m), fácilmente reconocible porque justo ahí están unas antenas repetidoras de televisa y Telmex, ambos están en lo alto de algo llamado un “pico volcánico” (un cerro pues) el camino entronca con el trecho que estoy recorriendo, y de donde me encuentro la subida ya es mínima, realmente me impresionó el tamaño del refugio, yo lo imaginaba más pequeño. Justo en el entronque hay varias personas trabajando al lado de una camioneta con el logo de la UNAM, esto me da seguridad para continuar, paso a su lado y los saludo, ellos me saludan de regreso, sin embargo noto que ya se están yendo. Adelante en la “vía” doy una vuelta y el camino se siente ya totalmente en subida, los pastizales amarillentos me acompañan a lo largo del recorrido, lo que le da un tono nostálgico a mi parecer, aquí ya llego el otoño y se nota.

Pero mi preocupación no era que estuviera solo en el camino, o los pastizales carentes de vida, o incluso el camino que ya se puso agreste y está lleno de tierra suelta, removida por lo que parecen huellas de tractores y múltiples vehículos. No, mi preocupación se hizo grande cuando al voltear la mirada hacia el lugar donde me dirigía vi esto:

Clima de Alta Montaña, Tormenta

Una inmensidad gris avanzaba lenta y decididamente hacia donde me encontraba yo, el frio se intensifico en cuestión de momentos, la humedad creció, y el sonido de truenos lejanos se empezó a hacer notorio, sonidos de baja frecuencia retumbando en algún punto indefinido. La visión ciclópea de hercúleas figuras amorfas y grises me pegó por un momento, quedé absorto en la maravilla natural frente a mí, a la vez que me agitó y activó mi estado de alerta, ¿qué hacer?, según el GPS estoy a 1 kilómetro de la Joya, en mi mente analizo rápidamente cual es el siguiente paso, la tormenta que se aproxima me indica claramente que no podre completar mi plan, el primer portillo queda fuera de mi rango.

Decido avanzar hasta la Joya, es un intento de terminar de dejar atrás los fantasmas de miedo, en todo el recorrido había sentido que la ansiedad disminuía, pero ahora me estoy enfrentando a una situación diferente a las que he vivido, me han tocado tormentas en la moto, me ha tocado terracería, pero nunca me había tocado juntas y menos a esta altura y a las faldas del tercer volcán más alto de México. Continuo avanzando lentamente, las nubes me han alcanzado, noto como avanzan por las laderas del camino, la brecha frente a mi comienza a desaparecer en la bruma,  el camino se ha tornado chicloso, el fango se vuelve negro y  las piedras más grandes. Me doy ánimos mentalmente “¡Ya casi!” “ya estamos por llegar!”.

Clima de Montaña VS 153cc

Las Nubes Avanzando

Is There Anybody Out There?

Hasta que por fin, noto que ya no tengo nada a los lados, si hay algo no puedo verlo, el GPS me indica tímidamente que he llegado al punto deseado, una cortina gris a todos lados que volteo, gris y más gris sin fin, solo distingo el suelo frente a mí, el frio arreciando y una nula visibilidad me indica que he llegado al anti-clímax de este viaje. Siendo sinceros, me arrepiento de no haber tomado fotos en este punto, pero la adrenalina que corría por mi cuerpo y mi corazón latiendo acelerado me pedía con fuerza que saliera lo más pronto de ese lugar, en mi mente rondaban historias de tormentas en alta montaña, sé y estoy consciente de que no es ni remotamente el caso, sin embargo sí se algo, y es que el clima de Alta Montaña no es para todos, es algo de considerar muy seriamente, tanto como puede llover, como puede granizar, o incluso nevar de un momento a otro, los truenos a la distancia retumbando todavía de manera baja me dan una advertencia de que no sé qué puede venir, y ciertamente no me quedare a averiguarlo.

Estuve en ese lugar, sumo un minuto y di media vuelta y tome el camino de regreso. No sé si lo hice más rápido o yo lo sentí de esa forma, de a poco el camino se fue clarificando, indicación de que voy dejando las nubes atrás, una luz ilumina momentáneamente el ambiente, un rayo, y el trueno me indica que fue más cerca de lo que pensé, es la montaña reclamando su territorio, la neblina, ya está a la altura del observatorio, y ya no veo rastros de los trabajadores que estaban ahí, continuo a buen paso el regreso y finalmente dejo atrás las nubes, siguen persiguiéndome pero no me alcanzan. Llego al trecho plano del recorrido y con gusto le doy un poco más de gas a la moto, aquí nuevamente siento un par de coleadas de la llanta trasera, un ligero desplazamiento de bajada me sobresalta un poco y vuelvo a disminuir mi marcha, sin embargo ya estoy cerca del paso de Cortés de nuevo.

Diviso a la caseta de entrada del paso, y me detengo un momento, sale el caballero cuidador (¿o guardabosque? No lo sé), me pregunta si las nubes me ahuyentaron, a lo que respondo que la verdad si, y comenzamos a platicar amenamente un rato. Me despido de esta amable persona cuyo nombre se me olvido preguntar. Tomo de nuevo la carretera hacia Amecameca y comienzo el descenso, ya no iba nervioso, ahora me sentía muy bien, mucho más seguro, definitivamente hay algo especial en hacer las cosas que quieres, en saberte capaz de poder hacerlas, es verdad, no llegue al punto planeado, pero me quede muy cerca y de haber habido un buen clima, sin duda llego, a pie tal vez, pero llego, sé que más adelante tendré otra oportunidad para completar la ruta/ascenso. Sigo descendiendo y paso por la carretera mojada, sin duda ya llovió con fuerza en esta zona. Llego a Amecameca y paso a toda velocidad (bueno la que puedo alcanzar con una FZ jaja) por la carretera y enfilo hacia los demás pueblos, donde me  sorprende una ligera lluvia, continuo sin detenerme hasta entroncar con las carreteras que ya bien conozco. En este punto el sol brilla con su resplandor cálido dándome la bienvenida a mis tierras (el reporte del clima tuvo razón xD despejo en la tarde).

Ohayo gozaimasu Señor Sun

Tenemos un cerdito escondido

Finalmente llego al entronque con la carretera a Oaxtepec y se que todo va a estar bien.

Aprieto el paso, porque ya hace hambre y conozco unas quesadillas buenas a la entrada del D.F.

Viejos y Conocidos Caminos, ya estamos de vuelta en casa

Al terminar el viaje observo el tablero de la FZ, me marca un recorrido de 194 km, ruta realmente pequeña, pero de gran altura.

Quien dice que para tener buenos relatos y aventuras hay que viajar lejos?

Nos vemos en el camino. Cheers!

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2 comentarios en “Clima de Alta Montaña VS 153cc

  1. Orale!!! ahora si te deschongaste con tu redaccion, muy bien ahi la llevas pero de la caida que tuviste fue cuando rentaste de Pulsar?? o es otra? si es otra compartela compadre!! jejejejejeje yo ahi la llevo con mi Xtreet 230 no le a dolido nada a la canija y ya llevo poco mas del año con ella.
    hasta ahorita lo mucho que he salido es a chapala =P pero espero no muy despues empezar a realizar viajes mas largos como ir a Tequila, lagos de moreno, etc..

    Saludos de Guadalajara.

    • Que paso mi buen, ya tenias un ratito que no comentabas jejeje
      Pues te explico jajaja la renta de la NS paso bien , justo como esta en el post, y este accidente que menciono aquí, fue con la FZ, hace apenas un par de meses, no lo publique, estoy considerando si hacerlo o no, veremos dijo un ciego LOL
      Pues un gusto que andes bien con la 230, tienen buena pinta, haber si te animas a una salida y nos platicas, saludos!

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